Juntos nos estamos haciendo verdaderamente hermosos cada día al practicar los compromisos diarios. Esta semana, comprometámonos con nosotros mismos a recordarnos muchas veces durante el día que mi cuerpo siempre vive en el presente. Mi conciencia puede estar moviéndose entre el futuro y el pasado, pero mi cuerpo siempre está en el presente.
Tantas veces durante el día, venimos y vemos dónde está nuestro cuerpo. De esta manera, entramos de inmediato al presente. En el corazón de cada ser humano, la luz Divina está irradiando, y nuestras virtudes esenciales e innatas son la humildad, la bondad y el amor. Así que, muchas veces durante el día, venimos a donde está nuestro cuerpo, en el presente. Con los ojos cerrados, sentimos nuestro interior y sentimos como si nuestro interior nos estuviera diciendo: "Bienvenido al hogar de la humildad, la bondad y el amor." De esta manera, reconocemos que estamos aquí en el hogar de la humildad, la bondad y el amor.
Así que permanezcan en ese estado de conciencia. Nos estamos recordando a nosotros mismos que “estoy en el hogar de la humildad, la bondad y el amor”.
Luego, abran lentamente los ojos. Esta conciencia, que había recibido humildad, bondad y amor desde adentro, miraría hacia afuera ahora. Cuando mira hacia afuera, sentiríamos que nuestra mirada sería tierna, y nuestros sentimientos y pensamientos serían amorosos y compasivos.
Así que con esa mirada, con ese estado de conciencia, salimos de nuevo.
Vamos a hacer esto muchas veces durante el día, y esto nos va a cambiar. Cada vez que volvemos a casa y recibimos esa verdad, estaríamos renovando nuestra conciencia con más y más HBA (humildad, bondad y amor). Y comenzaríamos a amar ese estado de nuestra conciencia.
