30 de sep. de 2026

Somos una presencia de paz

Somos una presencia de paz

Somos una presencia de paz

Nosotros los humanos estamos en nuestros viajes individuales, viajes de la vida. El viaje es conocer nuestro verdadero ser. Una vez que nos reconocemos, todas las puertas se abren a bellezas infinitas. Para poder reconocer quiénes somos, primero tenemos que volvernos pacíficos.

Así que sentémonos, por favor, con los ojos cerrados, y acomodémonos. Y con los ojos cerrados, sintamos que a ambos lados de nuestras cabezas hay oídos. Llevemos nuestra consciencia, nuestro enfoque hacia uno o ambos oídos. Mientras nos quedamos ahí, nos vamos a recordar a nosotros mismos que nuestro verdadero ser es completamente pacífico. Somos una presencia de paz.

Así que con los ojos cerrados, permaneciendo en nuestros oídos, vamos a pronunciar: Yo soy paz. Y es muy importante que escuchemos nuestras propias palabras. Escuchar nuestra propia voz nos va a llevar a nuestro verdadero ser. De ahí es de donde viene la voz.

Esa paz total no es otra cosa que amor. Y el amor no es solo una emoción o un sentimiento. Es mucho más que eso. Nosotros mismos lo experimentaremos. Así que vamos a recitar y a escuchar nuestro propio sonido. Con amor, por favor pronuncien: Yo soy paz.

Cuanto más tiempo nos sentemos, más empezaremos a sentirnos totalmente en paz. Cuando nos sentimos en paz por dentro, nos sentimos en paz con nosotros mismos. Y luego, cuando abrimos los ojos suavemente, lentamente, sentiremos que estoy en paz con todo. Y sentiremos que puede haber ruido afuera, pero ese ruido está solo en la superficie. Detrás de ese ruido hay una paz profunda, que es puro amor.

Hagámonos, hagamos nuestros hogares, lugares de trabajo, nuestras comunidades y nuestro mundo verdaderamente hermosos transformándonos a nosotros mismos

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