
Episodio 4
Recordemos a lo Divino permaneciendo en el área del corazón. Si escuchamos con la mente, ¿qué hace la mente? Porque la mente siempre está conectada con el mundo, cuando la mente escucha, piensa que lo que se está diciendo es para los demás, para el mundo entero. Es para todo el mundo, el juego está perdido.
Nada entra en nuestro interior porque no permitimos que entre, pero la manera de escuchar las palabras de la verdad no es a través de la mente; es directamente a través del corazón.
Solo aquello que escuchamos con el corazón entra verdaderamente en nosotros. Solo eso penetra en nuestra consciencia. Y solo entonces podemos alcanzar una paz duradera.
Si escuchamos con la mente, podemos creer que hemos escuchado, pero en realidad no lo hemos hecho. Por eso volvemos a ser arrastrados al mismo viejo mundo de la ilusión de nuestros pensamientos y caemos nuevamente en el espacio de las preocupaciones, la ira, la ansiedad, los miedos y todo ello.
Las personas escuchan las palabras de la verdad con la mente, y la mente las juzga. La mente no cree en nada.
Por eso, la verdad no debe escucharse con la mente; debe beberse directamente con el corazón.
Cuando ayer entonábamos, la palabra sagrada, permaneciendo en el corazón, nos haciamos capaces de escucharlo a El.
Durante incontables vidas has venido y te has ido, nunca te volviste pacífico, nunca regresaste a tu hogar, por eso esto te sigue sucediendo.
La mente, la consciencia pensante, nos mantiene en arrepentimientos del ayer, en las heridas del pasado y en los miedos del mañana, esa mente no es nuestra amiga, es un estado muy bajo de consciencia, muy bajo.
Lo primero que debemos reconocer es esto: no soy verdaderamente feliz conmigo mismo.
Desde que dejé de mirar hacia Ti, Oh Mi Amado Creador, la vida se ha enojado conmigo, esta castigándome, manteniendome atrapado en el pensar.
Debemos comprender con absoluta claridad que HKL no consiste en solo hablar de ello.
No se trata de decir: "Debemos ser humildes, bondadosos y amorosos". ¿Cómo nos volvemos humildes? No, eso sería solo una actuación, y podemos llegar a ser tan expertos actuando que terminemos aún más lejos de nuestro verdadero yo.
Deberíamos tener un muy claro entendimiento acerca de la humildad.
La mente nunca puede ser humilde. La mente es ego. Es orgullo. Nuestro corazón es humilde. Mientras no aprendamos a vivir desde el corazón, jamás podremos convertirnos en humildes, eso no es algo de lo que se habla; es algo que se experimenta. Es descubrir: esto es quien realmente soy.
Esa forma equivocada nos mantiene en preocupaciones, y la mente está tan profundamente condicionada que no está abierta a escuchar nada nuevo.
Les contaba acerca de una hija mía que vive en Suiza. Ella trabaja en Dubái y viaja con frecuencia. Hace cinco semanas me escribió y me dijo: "Baba Ji, quiero servir a Dios. Quiero servir a la humanidad, pero no sé cuál es la mejor manera de hacerlo."
Le respondí: "Solo haz el compromiso semanal de HKL. Practícalo durante cuatro semanas para que puedas observarte a ti misma. Practícalo cada día y luego envíame un informe contándome cómo fue tu semana y cómo viviste la práctica."
Ella prometió hacerlo. Le dije: "Si después de cuatro semanas no ves ningún cambio en ti, entonces déjalo. No tendría sentido continuar." Anteayer recibí el informe correspondiente a su quinta semana. Ella escribió:
Querido Baba Ji:
Nuevamente te envío mi informe semanal sobre mis compromisos diarios con la paz, la humildad, la bondad y el amor. Esta semana se ha sentido tan motivadora y maravillosa para mí.
Estoy asistiendo a un Kirtan aquí en Suiza y cantando, y he descubierto que cantar abre enormemente mi corazón. Encuentro que cantar abre tanto mi corazón. Siento gratitud. Siento amor. Siento bondad. Ahora soy humilde. Dondequiera que miro, veo a través de la humildad, la bondad y el amor.
Estoy rodeada de las almas más hermosas, de personas que son un verdadero ejemplo de una vida elevada. Que estas personas quienes cantan Kirtan son grandes ejemplos de una vida elevada. Observo mi corazón, todo mi ser, danza en alegría y me siento muy, muy presente.
¡Qué semana tan maravillosa! ¡Qué afortunada soy! Que afortunado es todo esto. Ahora, Baba Ji, hablo de HKL con quien sea que conozco. Muchas gracias.
Quiero pedirles a todos mis hijos e hijas de Occidente, por favor, la mente no nos lo permitirá. Pero si no practicamos, nada cambiará en nosotros. Nada cambiará en nosotros, seguiremos viviendo de la misma manera de siempre, creyendo: "Yo ya soy una persona adulta. Ya lo sé todo. Esta práctica es para quienes no saben, pero yo ya sé.". Así que, la mente... la mente no es nuestra amiga.