Episodio 8

Aprendiendo a escuchar de verdad

Aprendiendo a escuchar de verdad


Waheguru.

La palabra puede ser la misma, pero para todos, la misma palabra tiene diferentes significados, diferentes entendimientos para cada persona, dependiendo del estado de su conciencia. Porque quienquiera que entra en este mundo queda enredado con su propia mente, y se vuelve intranquilo y nunca saborea la paz. ¿Qué entendemos por paz?

La paz es un estado de conciencia. Cuando la conciencia deja de vagar, vuelve a casa, permanece en casa y comienza a ascender hacia arriba, ese es su estado natural.

Paz significa cuando nuestra conciencia, que constantemente continúa vagando, vuelve a casa, permanece en casa permanentemente dentro de nosotros, y comienza a ascender hacia arriba, comenzando desde el punto más bajo de nuestros cuerpos, pasando por el punto del ombligo, el área del corazón, la garganta, el entrecejo, la décima puerta y hacia afuera. Eso es paz, paz.

Muy pocas personas son capaces de escuchar. Es así, es un fenómeno poco común, cuando alguien se vuelve capaz de escuchar al otro y eso es cuando estamos totalmente en paz, toda nuestra conciencia está disponible para escuchar, disponible para escuchar. Y una vez que algún argumento de verdad es escuchado, eso se convierte en la causa de la transformación.

Quienquiera que alcanza el estado de escuchar, entonces comienza a hacer eso también. No continúa pensando en ello, no. Simplemente comienza a hacerlo. Ese es el secreto del éxito.

Nos sentamos en el suelo, porque la Tierra es la creación más humilde de toda Su creación. Es tan humilde, permanece bajo nuestros pies, permanece bajo nuestros pies. Humildad. Quienquiera que se vuelve exitoso en cualquier campo, nunca se vuelve exitoso por casualidad. No, han tomado decisiones. Elección, es la elección, no la casualidad, la que determina nuestro destino. Es la elección que hacemos. Digámosle todos adiós a nuestro viejo yo, que nunca nos dio paz, felicidad duradera. No. No podemos aceptarlo.

El acto más grande de fe es cuando comenzamos a movernos, cuando comenzamos a cambiar, a transformarnos a nosotros mismos. Y nos rehusamos a vivir de la misma manera antigua, con los mismos pensamientos antiguos.

Escuchar significa simplemente escuchar tal como es, no pensar, y no filtrar qué encaja conmigo y qué no encaja conmigo, qué me parece correcto y qué no. Humildad.

Nuestro viejo yo tenía su propia lógica. Esa conciencia errante de la mente tenía su propia lógica, pero en verdad no hay lógica. Así que, por favor, debemos admitir que no es el campo de la mente, es el campo del espíritu. Es para ser bebido. ¿Cuál es la lógica de que una silla sobre la cual nos sentamos, que está hecha de madera muerta, la presencia de lo Divino, en forma de moléculas, está constantemente moviéndose en esa silla, que aparentemente está muerta? ¿Cuál es la lógica? Así que se necesita inocencia, se necesita humildad, humildad.

Conviértete en polvo de los pies de los devotos de Él, conviértete en polvo de los pies de aquellos que Lo aman. Eres un viajero, siempre estás viajando. Si estás viajando mientras permaneces inconsciente, estás viajando desde el nacimiento hasta la muerte. Pero si eres consciente, entonces puedes viajar desde la conciencia humana hasta la conciencia de Dios.

Pero, si puedo sugerírtelo, emprende el viaje hacia la mansión de lo Divino, haz meditación. La meditación te hará humilde. La meditación te llevará hasta Su puerta. La meditación hará que seas responsable de que seas aceptado por Él, de que seas llamado a entrar.

Eres un viajero aquí y estás aquí en este planeta para comprar la compra más preciosa, más hermosa. Dios. Lo Divino. Estás siendo llamado por Él, y estás de pie y pensando. La oportunidad se habrá ido.

La meditación y solamente la meditación, nos hace avanzar desde donde estamos. Estamos en la mente, no tú, sino aquellos que están en la mente, en turbulencias, en turbulencias todo el tiempo. Quieren que las cosas sean a su manera, pero las cosas van a suceder a la manera de Dios. La meditación nos lleva a casa y nos hace estar en paz.

Es la meditación la que nos saca del ciclo del nacimiento y la muerte.

Es la meditación la que transforma nuestra conciencia, y si nos sentamos con los ojos cerrados y hacemos meditación, y si no se le da alguna palabra a la mente para mantenerla en ella, entonces la mente está destinada a tener pensamientos y no podemos tener ninguna relación con Dios.

Cuando mantenemos Su nombre, o Su virtud, en nuestra conciencia, entonces establecemos una relación con Él y esa relación nos hace humildes. Esa relación, porque Dios mismo es humilde. Esa relación con Él nos hace bondadosos. Esa relación con Él hace que nuestra conciencia llegue al estado donde siempre es humilde, bondadosa y amorosa. Así que cualquier palabra, cualquiera que quieras usar; Dios, God, Om. Cualquier palabra, pero debemos mantener una palabra en nuestra conciencia, repitiendo esa palabra mientras hacemos Simran*, solamente entonces podemos tener una relación con Dios.

La palabra Waheguru es, si quieres intentarlo, puedes usar cualquier palabra, pero la palabra Waheguru es una palabra diseñada poniendo cuatro letras en un orden particular, lo que hace que todo nuestro interior vibre. Hace que nuestra conciencia despierte y comience a ascender hacia arriba. Esto es — lo que somos — estamos en el viaje de fusionarnos con Dios, fusionarnos con Dios. Estamos en un viaje de cómo fusionarnos con Dios, es algo muy serio, no es algo divertido, requiere inteligencia, requiere humildad, requiere el deseo ardiente, requiere fe, confianza.

*Simran significa recuerdo, meditación, mantener el nombre de Dios en la propia conciencia.