Episodio 11

A Dios le importa si estamos disponibles o no

A Dios le importa si estamos disponibles o no

Waheguru.

Por favor, enfoquémonos en el área del corazón y oremos a lo Divino, diciendo: «Oh, mi Señor, Creador, sé misericordioso conmigo para que pueda escuchar la verdad».

La verdad sólo puede ser escuchada a través del corazón.

El Señor del universo está sentado justo dentro de este cuerpo mío. Justo dentro de este cuerpo mío está la mansión de lo Divino, quien es infinito, pero Él no puede ser alcanzado a través de la mente. El movimiento de la mente siempre está ya sea en el pasado o en el futuro.

Es inaccesible para la mente. Lo Divino es inaccesible para la mente, la mente está siempre en el pasado o en el futuro, paralela a la tierra. Pero el camino hacia Su mansión es hacia arriba.

El compromiso de esta semana va a ser que muchas veces durante el día, vamos a volvernos conscientes de tres cosas. La primera, que yo habito dentro de lo Divino. La segunda, lo Divino habita dentro de mí. Y la tercera, siempre estoy conectado a la tierra, que es la más humilde, la más amorosa.

Así que, siempre estoy conectado a la humildad, siempre estoy conectado al amor, siempre habito dentro de Dios, siempre soy la casa de Dios; la mansión de Dios.

Si tenemos tiempo, deberíamos sentarnos, sentir nuestros pies conectados a la tierra y recordar: estoy conectado a la tierra, estoy conectado a la humildad, estoy conectado al amor. Por favor, debemos practicar esto conscientemente, muchas veces durante el día, y entonces esta práctica va a transformarnos. Esta práctica y la meditación.

Hemos estado tratando de comprender por qué hay sufrimientos, por qué todos estamos sufriendo. Porque hay un número infinito de cosas, artículos, lugares, que están allí en el bazar del mundo, y para vendernos esas cosas, se está gastando una cantidad incontable de dinero y, en esos anuncios, nos hacen creer que lo necesito, porque están diseñados de esa manera.

Y cada vez que alguno de nuestros vecinos, amigos, familiares, cualquiera en el trabajo, compra esa cosa, nuestra mente dice: yo también necesito eso. Lo necesito. Eso no era necesario, esa era una necesidad falsa que fue creada por el mundo.

Debido a eso, permanecemos estresados, debido a satisfacer las necesidades falsas, permanecemos ansiosos, permanecemos sin paz, hay conflictos dentro de nosotros, alrededor de nosotros, estamos sufriendo. Queremos superar a otros en esta carrera mundana, y en esto, una tormenta tan fuerte, estamos tan mal rodeados por esta tormenta tan fuerte, que no sabemos quiénes somos, no sabemos qué necesito realmente, no sabemos cuáles son mis intereses, no sabemos cuál es mi capacidad, quién soy. En esa tormenta.

Cada día… esta persona se ha convertido en multimillonaria, esa se ha convertido en trillonaria, esa ha... y, ¡mis familiares han comprado otra casa para alquilar! ¿cómo podemos permanecer cuerdos en semejante tormenta?

Por favor, esto debe ser comprendido con tanta claridad, que en nuestra vida anterior, no pudimos salir de esta tormenta. Por eso Él nos envió de regreso y dijo: «Regresa y haz lo que se supone que debes hacer, reconócete a ti mismo, que tú eres aquello a quien las personas llaman Divino. Es otra cosa que, en este estado de tu conciencia, no puedes imaginar esto, pero cambia el curso de la vida y comenzarás a ver la verdad».

Todo el mundo está sufriendo, todo el mundo está ansioso, estresado, sufriendo en esta carrera, todo el mundo. Y HKL es vivir el camino correcto de la vida, donde el camino es justamente opuesto al camino de los sufrimientos. Vivir desde la mente es estar en la miseria, estar siempre vacío, hambriento, de tantas cosas. Pero, tan pronto como comenzamos a caminar por el camino correcto, por el que se supone que debemos caminar, hacia arriba; nos volvemos pacíficos.

Oh, mis queridas hermanas amigos, he escuchado las noticias hoy. ¿Cuáles son las noticias? Las noticias son que siempre estoy dentro de mi Amado, siempre dentro de Él y Él siempre está dentro mío. Y esta noticia ha hecho que mi cuerpo y mi mente estén tan emocionados. No tengo que ir a ninguna parte para encontrar la paz, para encontrarme con Dios, para saber quién soy. Caminando por ese camino hacia la mansión de mi Amado, que es hacia arriba, me he vuelto completamente quieto por dentro, satisfecho. Totalmente contento.

Cantando, ¡qué manera! Simplemente cantar nos pone en ese camino, el camino correcto, para vivir la vida humana.

La meditación hace que nuestro interior esté quieto, en paz. Toda esa tormenta a nuestro alrededor comienza a desaparecer, en el momento en que comenzamos a meditar. No hay otra manera de liberarnos de esa tormenta.

La humildad se convierte en la copa en la cual Él vierte la verdad. Vierte la verdad, para beber. La meditación es la respuesta a todas las preguntas sobre la vida. La meditación es la solución de todos los sufrimientos de la humanidad.

Aquellos que comienzan a caminar por este camino de la vida, ascendiendo hacia arriba, comienzan a cantar la gloria de ese camino. El camino del amor. Amor puro. Este camino cambia completamente la dirección de nuestras vidas. Nos coloca en un camino que nos da todo lo que necesitamos.

Buscamos amor de los demás, pero descubrimos que el amor de los demás es condicional y no verdadero, nunca eterno. Pero el amor interior es amor incondicional y verdadero. Yo soy la reserva de amor, no necesito amor de afuera.

Hay una historia, de que una vez Dios estaba hablando consigo mismo —como a veces nosotros también hablamos con nosotros mismos— y Dios estaba diciendo: «¿A quién debería poner en el camino correcto? ¿A quién debería traer a mi propia mansión?»

Y las personas estaban escuchando y pensando: veamos a quién escogerá Él.

«¿A quién debería poner en el camino correcto? ¿A quién debería poner en el camino hacia mi mansión?»

Una persona se levantó, se inclinó ante Él y dijo: «Mi Amado, mi misericordioso Amado, por favor, ponme  a mí en el camino correcto». Y Dios lo hizo inmediatamente.

A Dios no le importa si somos capaces o incapaces, a Dios le importa si estamos disponibles o no disponibles. Lo único que Él ve es si estamos disponibles o no. Tú no estás disponible, estás tan absorto en esa tormenta. Eso es todo lo que Él pregunta: ¿me darías tu mano?